admin



¿A DÓNDE NOS LLEVA LA FORMACIÓN ACTUAL?...
2010.08.02 20:20:24
 ¿FORMACIÓN PARA EL EMPLEO O PARA LA GENERACIÓN DE EMPLEOS?

Por: Lina María Aristizábal Carvajal

Rectora del Centro de Formación Diego Echavarría Misas CEFODEM

A propósito del bicentenario, podríamos decir que vivimos en una sociedad totalmente cambiante, en la cual las exigencias del entorno son cada día más demarcantes, limitantes o, según la perspectiva en que se miren, más retantes al individuo, lo que a su vez conlleva a que las entidades y estamentos encargados de propiciar espacios de participación y crecimiento a la persona, entiendan y asimilen la necesidad de generar procesos de trasformación constantes y pertinentes, siempre basados en esquema de globalización.

Caso muy específico es el de las instituciones educativas y su real sentido de formar, tema del cual tendríamos muchísimo de que hablar, sin embargo y consciente de lo mucho que han debatido las entidades al respecto, quisiera centrarme en un elemento clave: “El fin único de estudiar”.

Devolvámonos en el tiempo…. ¿Quiénes y para qué accedían a las escuelas?..., empecemos recordando que las escuelas hace 200 años estaban en su mayoría regidas por el clero, eran las iglesias las encargadas de propiciar estos espacios, lo que convertía los procesos formativos a enfoques totalmente cristianos, arraigados en la formación religiosa y la creencia a partir de los preceptos bíblicos, a ella sólo accedían los hijos de la burguesía, aquellos cuyas familias eran realmente portentosas en la región.

Derivado de lo anterior, quien accedía al sistema educativo de la época estaba destinado a desempeñarse en áreas administrativas, militares y de gran influencia social, eran beneficiados de la gran riqueza del conocimiento, y no podemos descartar entonces la influencia de grandes artistas, músicos y pintores, cuyas profesiones eran sinónimo de grandes dones otorgados por la naturaleza, curiosamente se les reconocían estos dones sólo a aquellos que pertenecían a las altas clases sociales.

Pero la educación se ha transformado y con el tiempo ha abierto espacios de participación indiscriminadamente, no  importa la raza, color, religión o rango social, ahora su enfoque no se deriva netamente en principios de gobernabilidad o administración de grandes empresas excluyentes, la orientación realmente ha cambiado y en los últimos años se han generado amplios espacios de participación para personas altamente vulnerables socialmente.

Hoy en día la educación es un espacio de todos y para todos, y como tal su fin único no solamente se centra en el diseño de ambientes para la transmisión de conocimientos, pues hemos entendido que el conocimiento como tal no es transmisible, que parte más bien de la generación de escenarios propicios y pertinentes que le faciliten al sujeto herramientas claves para la adquisición de sus saberes y la confrontación de estos con su propia realidad. Cada vez más nos acercamos a ese ideal de gratuidad y a ese principio de accesibilidad a la educación que plantea nuestra constitución.

Si bien la primicia clave del sistema formativo era desarrollar habilidades matemáticas y lingüísticas básicas en un principio, el mismo entorno cambiante ha obligado a que este sistema se transforme en búsqueda de competitivilidad, calidad y pertinencia. En la actualidad no estamos obligados a seguir el camino de nuestros padres, como años atrás donde el hijo de obrero tenía como destino ser obrero, pues el arte y el oficio era heredado como legado familiar, hoy en día cada nuevo sujeto tiene la posibilidad de elegir su destino y por ende el sistema formativo tiene el deber de facilitarle el acceso a esas fuentes de conocimiento.

Es por ello que hoy en día hablamos de competencias más que de temas de formación, pues la educación debe propender el desarrollo de una serie de competencias básicas, ciudadanas y laborales que le permitan al individuo no sólo sobrevivir, sino, generar alternativas de vida digna y de progreso para él y su grupo familiar.

Sin embargo y a pesar de los esfuerzos no es suficiente con formar habilidades para labores especificas, se hace necesario la formación de líderes capaces de gestionar y trasformar realidades, capaces de diseñar propuestas y llevarlas a feliz término, sujetos con iniciativa y constancia, ávidos para la apropiación de retos y desarrollo de ideas. Nuestro país necesita urgentemente personas que se formen no sólo con la idea de salir a buscar un empleo, también que tengan la habilidad de generarlos.

Para ello es fundamental apostarle a la integralidad de la educación, no sólo centrándonos en la formación temática, sino también en el conocimiento del entorno y la interpretación del mismo, he aquí la importancia del desarrollo de la cultura en las regiones y del acercamiento de los aprendices a ésta.

Necesitamos comprender entonces que la cultura representa los habitantes de una región, organización o sector,  sus vivencias, comportamientos y creencias, su modo de interacción con el entorno, además que la lectura no es sólo el repasar un texto, es aprender a interpretar una imagen, un gesto, un sonido a partir de ese mismo contexto cultural.

 ¿Qué sería de nuestros aprendices sino se preparan para convivir en sociedad, para adaptarse a la variabilidad de contextos que ofrece el medio?. No estaríamos entonces formando realmente para la vida, ni tampoco para el trabajo.

La Fundación Biblioteca Diego Echavarría Misas, a través del Centro de Formación Diego Echavarría Misas CEFODEM, ha entendido, que la formación más que la educación, requiere acercar al aprendiz a su realidad, no basta con formar en teoría si no se tiene acceso al contexto productivo para el cual se está preparando el sujeto, es por esto que nos apoyados en el SENA, como primer estamento desarrollador de nuevas metodologías y didácticas, como fuente principal de investigaciones académicas y como principal cofinanciador de recursos, nos hemos dado a la tarea de traer al municipio de Itagüí, una nueva alternativa educativa, bajo estándares internacionalmente reconocidos.

Pero ahora nuestra meta no sólo está en formar para el trabajo, nos unimos al cambio generado durante estos doscientos años de historia y continuaremos transformando el sistema conforme no lo exija el medio.  Consientes que tenemos mucho que ofrecer a la población itagüiseña, no sólo en el área de educación sino con la combinación de servicios culturales y sociales que hemos venido desarrollando con la comunidad.

Le apostamos al empresarismo, al desarrollo de habilidades culturales y líricas, nos comprometemos con el fomento a la lectura y con la generación de espacios, para que el aprendiz miembro de nuestra comunidad educativa, tenga acceso a una formación integral y óptima.

La formación actual nos lleva entonces a la generación de una dinámica más desarrollista, en miras de un incremento en la sostenibilidad y productividad de las regiones a partir del perfeccionamiento de habilidades y destrezas propias de cada ciudadano. La formación actual plantea una inminente necesidad en la generación de oportunidades laborales y la cualificación de las plazas de empleabilidad ya existentes, una configuración más global e interdisciplinaria, que en ningún momento permita que se pierda la esencia misma del objeto formativo, pero que facilite al individuo la generación de alternativas de vida y de progreso.

 Desde esta perspectiva podemos asegurar entonces que no se trata hoy en día simplemente de educar para la academia, para la adquisición de un conocimiento básico, que incluso el objeto de la formación para el trabajo se ha trasformado (y no sólo cambiando su denominación de no formal),  podemos hablar entonces de formación para la empleabilidad, entendiendo ésta como la posibilidad que se le brinda al educando para el desarrollo de conocimientos, habilidades y destrezas, “competencias”, para el desempeño de actividades no sólo laborales sino también productivas en la empresa,  o bien para la generación de oportunidades de negocio que generen alternativas de empleo.

Siendo de esta manera, la Fundación Biblioteca Diego Echavarría Misas, asume los principios de la formación por proyectos, orientando totalmente sus currículos a estándares reconocidos como las Normas de Competencia Laboral, generando acciones integradoras con la empresa y con el entorno mediante la ejecución de actividades de bienestar que influencien el esquema cultural de la población beneficiada en el proyecto formativo. Desarrollamos alternativas de empleabilidad facilitando al aprendiz la posibilidad de ingresar al mundo laboral y de generar ideas de negocios concursables en los diferentes estamentos gubernamentales y privados que apoyen de manera directa o indirecta la generación de acciones productivas que amplíen la generación de la oferta laboral en el sector.

 



Tags: calidad | habilidades | conocimientos | participación | educación | Formación | pertinencia | iniciativa | personas | SENA.

Comentarios 1 | Hits: 29 | Leer más...


 
Biblioteca Diego Echavarría Misas, Centro Cultural y Educativo.